Archivos de la categoría Síntesis Informativas

Análisis de Competitividad, Precios y Rentabilidad – Noviembre

Atraso Cambiario

Para medir el nivel de competitividad del país con respecto a una canasta de monedas de los socios comerciales más importantes debe analizarse la evolución del Tipo de Cambio Real Multilateral (TRM). Un aumento del mismo se traduce en una depreciación real que implica que los bienes argentinos se hacen relativamente más baratos. Una caída refleja una apreciación real indicando que los bienes argentinos se hacen relativamente más caros.

Es importante notar que los precios utilizados en el Índice de Tipo de Cambio Multilateral real oficial (ITCRM) corresponden al cociente entre el IPC de los socios comerciales y el IPC (INDEC) de Argentina, con lo cual es probable que se esté sobreestimando el verdadero valor del índice, y con ello la competitividad del país.

Para analizar la competitividad del sector vitivinícola se construyeron tres indicadores de tipo de cambio real que difieren en los socios comerciales que se incluyen en cada caso, y se los compararon con el ITCRM que calcula el BCRA. Estos indicadores se construyeron teniendo en cuenta los principales destinos de las exportaciones del país y en particular de vinos y mosto. En el caso del ITCR general los socios comerciales considerados son la Zona del Euro, Brasil, Estados Unidos y China. Para el ITCR del vino los socios son Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y Brasil y para el ITCR del mosto los socios considerados son Estados Unidos, Japón y Canadá. Estos destinos representan alrededor del 80% de las exportaciones. Otra diferencia importante con el cálculo oficial radica en índice de precio considerado. En particular, estos índices utilizan como medida de los precios domésticos el IPC publicado por el Congreso, del cual se deduce una tasa de variación de precios mayor a la tasa de inflación según IPC.

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Poder Adquisitivo del Vino – Octubre

Un productor de uva, necesitó:

En cuanto a la mano de obra:

  • En octubre del 2014, necesito 2.660,82 litros de vino tinto o 2.982,53 de blanco para pagar un mes de trabajo a un obrero común, con 9 a 12 años de antigüedad, mientras que en el mismo mes del 2013 requirió 2.424,87 o 2784,89 litros, respectivamente.

En cuanto a los agroquímicos:

  • En octubre del 2014, fue necesario 2,30 litros de vino tinto o 2,57 de blanco para comprar 1kg de fertilizantes (Urea), mientras que en octubre del 2013, requirió de 1,10 o 1,26 litros, respectivamente.
  • En 2014, es necesario 14,56 litros de vino tinto o 16,32 de blanco para comprar un litro de herbicida (glisofato), mientras que en octubre de 2013 se requería de 8,41 o 9,66, respectivamente.

En cuanto a la maquinaria:

  • En 2014, para comprar un tractor nuevo se necesitan 150.075,79 litros de vino tinto y 168.220,79 litros de blanco y en 2013 se necesitaba 114.591,66 o 131.605,34, respectivamente.

En cuanto al combustible:

  • En octubre del 2014, 3,95 litros de vino tinto o 4,43 de vino blanco se necesitan para comprar un litro de gasoil, mientras que en el mismo mes del 2013 se requería de 2,80 de tinto o 3,21 de blanco.

En cuanto a los alimentos:

  • 3,88 litros de vino tinto o 4,35 de vino blanco se necesitan para comprar un litro de leche pasteurizada a precio mayorista, sin IVA, en octubre del 2014 y en 2013 se necesitaba 3,29 de tinto o 3,78 de blanco.
  • En octubre de 2014, 5,33 litros de vino tinto o 5,97 de blanco para comprar un kilo de bovino en el Mercado de Liniers. En 2013, se requería 4,19 o 4,82 respectivamente.
  • En octubre del 2014, 6,34 litros de vino tinto o 7,11 de vino blanco para comprar un kilogramo de pan, mientras que en el mismo mes del 2013 requirió de 6,59 de tinto o 7,57 de blanco.

En cuanto a Dólares Blue:

  • En octubre del 2014, 5,03 litros de vino tinto o 5,64 de blanco para comprar un dólar blue. En 2013, requirió 4,09 o 4,69, respectivamente.

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Sector Vitivinícola Argentino- Octubre 2014

¿Cuánto vino consumen los argentinos?

  • En agosto de 2014, la Argentina consumió 924 miles de hectolitros de vino lo que representa una baja del 0,1% respecto del mismo mes de 2013. El 74% de dicho consumo es del tipo sin mención de varietal y el 21% del tipo varietal.
  • El consumo de vino interno de origen mendocino en agosto de 2014 aumentó el 2,8% respecto al mismo mes del año anterior, alcanzando los 716,6 miles de hectolitros. El 73,1% corresponde al tipo sin mención varietal y el 20,7% a varietal.
  • El consumo per cápita de vino en Argentina, medido sobre la población total mayor a 18 años, en agosto de 2014 fue de 3,31 litros y en el mismo mes de 2013 fue de 3,66, lo que representa una caída del 9,6%.

¿Qué exporta el sector y a dónde?

  • En agosto de 2014 las exportaciones de vino de Argentina fueron 251,445 miles de hectolitros, un 18,6% menos que en agosto de 2013.
  • De las ventas al exterior de agosto de 2014, según el tipo de vino, el varietal fue el más exportado, representando 80% del total y según el envase, fue el fraccionado con una participación del 77%.
  • El vino varietal ha ido ganando cada vez mayor lugar en las exportaciones, en detrimento del vino sin mención varietal. Esto a su vez, motiva el aumento de la participación del vino fraccionado, que otorga mayor nivel agregado.
  • Las exportaciones argentinas medidas en dólares en agosto de 2014 alcanzaron 77,7 millones, de las cuales 94% corresponde a la modalidad fraccionado.
  • En agosto de 2014, los litros de vino exportados por Mendoza fueron 22,8 millones, lo que representa 70 millones de dólares. El vino fraccionado fue el más vendido al exterior, 77% en las exportaciones medidas en litros y 94% medidas en dólares.
  • El principal destino de las exportaciones de vino argentino es Estados Unidos, comprendiendo el 35,3% de las mismas en agosto de 2014, aunque en los últimos dos años ha perdido participación (en agosto de 2012 ésta era del 49%). Los siguientes destinos son Canadá, Brasil y Reino Unido, con una participación del 9%, 7% y 5,7%, respectivamente.
  • Las exportaciones de mosto concentrado argentino medida en litros en agosto de 2014 se ubicaron en torno a 65,9 miles de hectolitros, experimentando una caída respecto al mismo mes del año anterior del 28,4%. Asimismo, si las exportaciones se las mide en dólares la caída fue aún mayor, 46,7%.

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Costos de Producción: Puntos de Equilibrio y Costos Laborales – Octubre

Costos de Producción: Punto de Equilibrio y Costos Laborales

Escenario Base

FINCA:

  • Propietario de finca
  • Dueño de maquinaria
  • Tamaño finca: 15 hectáreas
  • Marco de plantación: 2,5 x 2,5
  • Hileras por ha.: 44 x 90 mts.
  • Estructura: Parral sin tela antigranizo
  • Período considerado 1 año (Temporada 2014-2015)
  • Ciclo productivo Junio a Abril
  • Sin contratista
  • Productor Monotributista
  • Factor de conversión técnico (kg a litros): 1,25
  • Factor de conversión elaboración de cooperativa: 1,33

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Análisis de Competitividad, Precios y Rentabilidad – Octubre

Sector Vitivinícola

Atraso Cambiario

Para medir el nivel de competitividad del país con respecto a una canasta de monedas de los socios comerciales más importantes debe analizarse la evolución del Tipo de Cambio Real Multilateral (TRM). Un aumento del mismo se traduce en una depreciación real que implica que los bienes argentinos se hacen relativamente más baratos. Una caída refleja una apreciación real indicando que los bienes argentinos se hacen relativamente más caros.

Es importante notar que los precios utilizados en el Índice de Tipo de Cambio Multilateral real oficial (ITCRM) corresponden al cociente entre el IPC de los socios comerciales y el IPC (INDEC) de Argentina, con lo cual es probable que se esté sobreestimando el verdadero valor del índice, y con ello la competitividad del país.

Para analizar la competitividad del sector vitivinícola se construyeron tres indicadores de tipo de cambio real que difieren en los socios comerciales que se incluyen en cada caso, y se los compararon con el ITCRM que calcula el BCRA. Estos indicadores se construyeron teniendo en cuenta los principales destinos de las exportaciones del país y en particular de vinos y mosto. En el caso del ITCR general los socios comerciales considerados son la Zona del Euro, Brasil, Estados Unidos y China. Para el ITCR del vino los socios son Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y Brasil y para el ITCR del mosto los socios considerados son Estados Unidos, Japón y Canadá. Estos destinos representan alrededor del 80% de las exportaciones. Otra diferencia importante con el cálculo oficial radica en índice de precio considerado. En particular, estos índices utilizan como medida de los precios domésticos el IPC publicado por el Congreso, del cual se deduce una tasa de variación de precios mayor a la tasa de inflación según IPC.

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Poder Adquisitivo del Vino – Septiembre

Un productor de uva, necesitó:

En cuanto a la mano de obra:

  • En septiembre del 2014, necesito 2.711,48 litros de vino tinto o 2.793,25 de blanco para pagar un mes de trabajo a un obrero común, con 9 a 12 años de antigüedad, mientras que en el mismo mes del 2013 requirió 2.469 o 2808,80 litros, respectivamente.

En cuanto a los agroquímicos:

  • En septiembre del 2014, fue necesario 2,32 litros de vino tinto o 2,39 de blanco para comprar 1kg de fertilizantes (Urea), mientras que en septiembre del 2013, requirió de 1,09 o 1,25 litros, respectivamente.
  • En 2014, es necesario 14,70 litros de vino tinto o 15,15 de blanco para comprar un litro de herbicida (glisofato), mientras que en septiembre de 2013 se requería de 8,39 o 9,55, respectivamente.

En cuanto a la maquinaria:

  • En 2014, para comprar un tractor nuevo se necesitan 151.585,90 litros de vino tinto y 156.157,49 litros de blanco y en 2013 se necesitaba 114.312,07 o 130.044,84, respectivamente.

En cuanto al combustible:

  • En septiembre del 2014, 4,02 litros de vino tinto o 4,14 de vino blanco se necesitan para comprar un litro de gasoil, mientras que en el mismo mes del 2013 se requería de 2,85 de tinto o 3,24 de blanco.

En cuanto a los alimentos:

  • 3,59 litros de vino tinto o 3,70 de vino blanco se necesitan para comprar un litro de leche pasteurizada a precio mayorista, sin IVA, en septiembre del 2014 y en 2013 se necesitaba 3,35 de tinto o 3,82 de blanco.
  • En septiembre de 2014, 5,82 litros de vino tinto 6,00 de blanco para comprar un kilo de bovino en el Mercado de Liniers. En 2013, se requería 3,71 o 4,22 respectivamente.
  • En septiembre del 2014, 6,82 litros de vino tinto o 7,03 de vino blanco para comprar un kilogramo de pan, mientras que en el mismo mes del 2013 requirió de 6,71 de tinto o 7,63 de blanco.

En cuanto a Dólares Blue:

  • En septiembre del 2014, 5,64 litros de vino tinto o 5,81 de blanco para comprar un dólar blue. En 2013, requirió 3,98 o 4,52, respectivamente.

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Costos de Producción: Punto de Equilibrio y Costos Laborales – Septiembre

Escenario Base

FINCA:

  • Propietario de finca
  • Dueño de maquinaria
  • Tamaño finca: 15 hectáreas
  • Marco de plantación: 2,5 x 2,5
  • Hileras por ha.: 44 x 90 mts.
  • Estructura: Parral sin tela antigranizo
  • Período considerado 1 año (Temporada 2014-2015)
  • Ciclo productivo Junio a Abril
  • Sin contratista
  • Productor Monotributista
  • Factor de conversión técnico (kg a litros): 1,25
  • Factor de conversión elaboración de cooperativa: 1,33

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Argentina y sus Economías Regionales

Análisis Económico y Social de la Argentina 2003 – 2013

Prólogo

Desde hace ya algunos años, desde la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (ACOVI), venimos trabajando en la capacitación de nuestros productores vitivinícolas, como así también en todo tipo de información que ayude a nuestros asociados a tomar buenas decisiones y a tiempo.
En el año 2012, incorporamos el Observatorio de Economías Regionales para darle a toda nuestra industria un servicio de datos actualizados, de lo más variado, y así cumplir con nuestro objetivo como asociación gremial: fortalecer la gestión de nuestras cooperativas y brindarles el soporte técnico necesario para que sigan liderando el mercado vitivinícola argentino, tal como lo hace nuestra insigne asociada, Fecovita y sus cooperativas.
Nos preocupan los problemas del sector agropecuario, no principalmente por sus aspectos económicos y productivos, sino por los problemas sociales que derivan de la expulsión de pequeños productores y, en consecuencia, de puestos de trabajo. Esto ocasiona migración rural hacia la urbe; nuestros hijos se van a las ciudades porque las unidades productivas rurales no generan una renta que permita ampliar la producción y mantener arraigadas a las familias.
Debemos tener presente que en nuestro país el 90% de la población es urbana y que, de esa población, el 60% solo está en cuatro ciudades (Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Mendoza). Grave tema de política poblacional.
Cuando consideramos el tema de la desestructuración ambiental y de la desintegración del tejido social, que se está produciendo con aumento de las sociedades marginales y de las tasas de delitos, entonces nos damos cuenta de que estamos tocando aspectos del problema que no se resuelven con medidas coyunturales de superficie y que están más allá del crecimiento económico. Es cuestión de justicia general y de bien común.
“Existe una idea economicista que intenta explicar la prosperidad de acuerdo a los factores macroeconómicos, niveles de inflación o tasa de interés. El desarrollo no está asociado exclusivamente a esos indicadores. Existen investigaciones que muestran que hay factores extraeconómicos que pesan fuertemente en la sustentabilidad del desarrollo y la distribución de riqueza” (Amartya Sen, Primero la gente).
Hoy, uno de los temas principales que ocasiona diversos problemas sociales es la desproporción en la participación del precio final en la mayoría de los productos agropecuarios que se comercializan en nuestro país. Tenemos nuestras economías regionales empobrecidas y descapitalizadas, sobre todo en el inicio de la cadena de la construcción de un producto para su comercialización, es decir, en la producción.
Una política agropecuaria debe buscar, fundamentalmente, un crecimiento proporcional de todos los integrantes de la cadena, que obviamente no surge espontáneamente del mercado y, por eso, requiere una construcción integral del sector con la participación pública y privada.
El crecimiento proporcional se va realizando por sucesivas aproximaciones distributivas, desde lo general a lo particular, es decir, la distribución de la renta entre la producción primaria, la industria, el comercio, los servicios y los salarios. Si hay crecimiento, ningún sector debe retrasarse.
Para distribuir una renta, se deben “integrar las cadenas”. Es entonces cuando nos damos cuenta de que cada eslabón tiene una renta distinta y de que debemos construir instrumentos y mecanismos de redistribución interna. Toda la estructura de la producción ha experimentado un cambio que hace crujir la economía en sus cimientos. Actualmente, las economías son asimétricas, y por lo tanto, la distribución de la renta también lo es, y cada vez más.
La economía industrial y salarial, en la medida que va introduciendo tecnología y sustituyendo mano de obra, tiene, en consecuencia, dificultad para generar inserción laboral. En la producción agropecuaria pasa otro tanto; cuando introducimos tecnología, expulsamos pequeños productores hacia las periferias de las grandes aglomeraciones urbanas.
La integración debe priorizar los elementos sociales. Es el “eslabón primario” el que debe ser reforzado para que participe en mayor medida en la renta de la cadena. Esto tiene que ver con el arraigo de la familia agrícola, con el envejecimiento demográfico, con la descapitalización de las unidades productivas, etc.
Caracterizando bien los problemas, se ven con claridad los puntos que se deben ajustar para garantizar que el sector agropecuario no crezca menos que otras partes de la economía. También debemos considerar que el sector agropecuario es la “base primaria” de las actividades industriales y comerciales.
Si analizamos cómo se distribuye la renta en cada uno de los eslabones, veremos que esta guarda una relación con la concentración de capital que observamos en cada nivel de actividad. La mezcla de capital y trabajo es muy distinta en la actividad primaria, en la actividad transformadora, en la actividad comercializadora y en algunos servicios, como los financieros. Esa conformación de “la mezcla productiva” es la que va a determinar el ritmo de crecimiento y, por lo tanto, la renta de cada eslabón.
Se reproduce en las cadenas agroindustriales y agroalimentarias un fenómeno general de polarización de la renta. Es decir, en una misma actividad, los eslabones que están más cerca de la producción primaria (si hay cadena) tienden a rezagarse y los que están en la comercialización, o representan otros servicios a la producción, tienden a adelantarse. Esto lo vemos en todas las cadenas: la leche, el trigo, la carne, la fruta, el vino…
En los sectores donde existe una cultura de la asociación y de la integración, esas polarizaciones se ven atenuadas. Las cooperativas, por ejemplo, tienen esa cultura de la asociación y constituyen un puente entre las actividades económicas y las necesidades de las familias y de las instituciones que ellas conforman.
Pensamos que las cooperativas pulsan, al mismo tiempo, los requerimientos del mercado y las necesidades sociales a través de la cultura de la asociación y de la distribución de las ganancias, que son el fruto de un esfuerzo compartido. Donde hay movimientos cooperativos, las polarizaciones del mercado se atenúan.
También hemos observado que el movimiento cooperativo se constituye en la columna vertebral de la institucionalización, de una estructura sectorial que tiende a articular y a representar todos los elementos que conforman un ramo de producción.
Debemos considerar los instrumentos que nos permitan distribuir la renta de la cadena entre todos los eslabones. Esto no se realiza espontáneamente, sino que se construye desde una política para el sector y desde una política económica que asegure el crecimiento proporcional, después de cada expansión productiva.
Por lo tanto, debemos aplicar las medidas correctivas fiscales y en los costos laborales para mejorar la rentabilidad, pues no nos olvidemos que nuestras economías regionales son de ocupación de mano de obra intensiva.
Creemos que es hora de ir desarrollando, además, “economías de doble ingreso”, también llamadas de “dos factores”, en la cuales los productores primarios logren de su producción una “inversión” y “capitalización” en la renta de la cadena. Tema a desarrollar.
A su vez, se debe promocionar, del mismo modo, incluso desde la educación formal, el espíritu asociativo que ayuda al proceso económico evitando la concentración económica.
En ese sentido, personalidades del mundo, como Bernardo Kliksberg, pionero de la gerencia social, la responsabilidad social empresaria y el capital social, y Amartya Sen, Premio Nobel de Economía 1998, en su libro Primero la gente, escriben sobre la posibilidad del desarrollo y distribución de la riqueza, resaltando la capacidad de una sociedad para construir formas de cooperación.
En definitiva, protejamos a los dos actores fundamentales de esta partida: al productor y al bolsillo del consumidor.

Dr. Carlos Iannizzotto
Productor Vitivinícola Cooperativo
Vicepresidente de Coninagro

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Sector Vitivinícola Argentino – Septiembre 2014

¿Cuánto vino consumen los argentinos?

  • En julio de 2014, la Argentina consumió 922 miles de hectolitros de vino lo que representa una baja del 5,8% respecto del mismo mes de 2013. El 72,5% de dicho consumo es del tipo sin mención de varietal y el 22,6% del tipo varietal.
  • El consumo de vino interno de origen mendocino en julio de 2014 disminuyó el 6,6% respecto al mismo mes del año anterior, alcanzando los 701 miles de hectolitros. El 71,7% corresponde al tipo sin mención varietal y el 22,3% a varietal.
  • El consumo per cápita de vino en Argentina, medido sobre la población total mayor a 18 años, en junio de 2014 fue de 3,07 litros y en el mismo mes de 2013 fue de 3,15, lo que representa una caída del 2,5%.

¿Qué exporta el sector y a dónde?

  • En julio de 2014 las exportaciones de vino de Argentina fueron 195,8 miles de hectolitros, un 34,9% menos que en julio de 2013.
  • De las ventas al exterior de julio de 2014, según el tipo de vino, el varietal fue el más exportado, representando 88,6% del total y según el envase, fue el fraccionado con una participación del 83%.
  • El vino varietal ha ido ganando cada vez mayor lugar en las exportaciones, en los últimos dos años aumentó más de 20 puntos porcentuales su participación en las ventas medidas en litros. A su vez, esto motiva el aumento de la participación del vino fraccionado, 30 puntos porcentuales más que en 2012, ya que la mayor parte de los vinos fraccionados son de varietal.
  • Las exportaciones argentinas medida en dólares en julio de 2014 alcanzaron 67,6 millones, de las cuales 94% corresponde a la modalidad fraccionado.
  • En julio de 2014, los litros de vino exportados por Mendoza fueron 16,6 millones, lo que representa 58,5 millones de dólares. El vino fraccionado fue el más vendido al exterior, 85% en las exportaciones medidas en litros y 95% medidas en dólares.
  • El principal destino de las exportaciones de vino argentino es Estados Unidos, comprendiendo el 29,9% de las mismas en julio de 2014, aunque en los últimos dos años ha perdido participación (en julio de 2012 ésta era del 44,8%). Los siguientes destinos son Canadá y Reino Unido, con una participación del 12,2% y 11,6%, respectivamente. Otros importantes destinos de las exportaciones son Brasil y Países Bajos.
  • Reino Unido, Brasil y Países Bajos, son, dentro de los principales destinos, lo que más han aumentado su participación en el total exportado de vino de Argentina.
  • Las exportaciones de mosto concentrado argentino medida en litros en julio de 2014 se ubicaron entorno a 74,2 miles de hectolitros, experimentando una caída respecto al mismo mes del año anterior del 15,2%. Asimismo, si las exportaciones se las mide en dólares la caída fue aún mayor, 37,4%.

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Análisis de Competitividad, Precios y Rentabilidad – Sector Vitivinícola

Atraso Cambiario

Para medir el nivel de competitividad del país con respecto a una canasta de monedas de los socios comerciales más importantes debe analizarse la evolución del Tipo de Cambio Real Multilateral (TRM). Un aumento del mismo se traduce en una depreciación real que implica que los bienes argentinos se hacen relativamente más baratos. Una caída refleja una apreciación real indicando que los bienes argentinos se hacen relativamente más caros.

Es importante notar que los precios utilizados en el Índice de Tipo de Cambio Multilateral real oficial (ITCRM) corresponden al cociente entre el IPC de los socios comerciales y el IPC (INDEC) de Argentina, con lo cual es probable que se esté sobreestimando el verdadero valor del índice, y con ello la competitividad del país.

Para analizar la competitividad del sector vitivinícola se construyeron tres indicadores de tipo de cambio real que difieren en los socios comerciales que se incluyen en cada caso, y se los compararon con el ITCRM que calcula el BCRA. Estos indicadores se construyeron teniendo en cuenta los principales destinos de las exportaciones del país y en particular de vinos y mosto. En el caso del ITCR general los socios comerciales considerados son la Zona del Euro, Brasil, Estados Unidos y China. Para el ITCR del vino los socios son Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y Brasil y para el ITCR del mosto los socios considerados son Estados Unidos, Japón y Canadá. Estos destinos representan alrededor del 80% de las exportaciones. Otra diferencia importante con el cálculo oficial radica en índice de precio considerado. En particular, estos índices utilizan como medida de los precios domésticos el IPC publicado por el Congreso, del cual se deduce una tasa de variación de precios mayor a la tasa de inflación según IPC.

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