Análisis Económico y Social de Argentina 2003-2012

Resumen Ejecutivo

Este trabajo pretende mostrar una descripción detallada del Modelo Económico-Social de Argentina desde 2003 hasta la fecha. Argentina ha experimentado en la última década un crecimiento sostenido. El crecimiento del país se podría dividir en tres etapas. La primera desde 2003 hasta 2007, donde el PBI creció a tasas promedio anuales del 9%. En una segunda etapa, 2008-2010, el crecimiento de la economía disminuyó hasta llegar a tasas de crecimiento negativas en el segundo trimestre del 2008 debido principalmente a la crisis internacional para luego recuperarse durante el 2009 y 2010. En una tercera etapa, a partir de 2011 el crecimiento de la economía argentina nuevamente se contrae, presentando un estancamiento en el 2012. El consumo total fue el motor de este crecimiento durante el período considerado, aumentando un 84%, lo que implicó un enfriamiento del proceso de ahorro-inversión.

Al analizar los tres sectores productivos de la economía (sector primario, sector secundario y sector terciario) la participación del sector terciario ha sido la más importante y ha venido creciendo sostenidamente en detrimento del sector primario.

En cuanto al nivel de actividad, los distintos indicadores mensuales (EMAE, ICC, EMI, indicadores de producción) han probado ser un buen proxy del desempeño económico, mostrando una menor actividad en el 2012 en comparación con el resto del período.

En el país entre el 2003 y el 2006, la inflación era baja y moderada. A partir del 2007, la inflación comienza a acelerarse según datos no oficiales y se mantiene estable según datos oficiales. En particular, para el período 2007-2012, la inflación según el IPC es del orden del 9% anual mientras que el deflactor implícito del consumo arroja una inflación del 12% anual. Las cifras privadas duplican las oficiales. En cuanto a la evolución de precios mayoristas la misma es creciente a un ritmo del 11% promedio anual entre 2003 y 2012. Esto resulta sorprendente ya que este ritmo de crecimiento es mayor al crecimiento de los precios minoristas oficiales (IPC), lo que constituye evidencia adicional sobre la distorsión de precios.

Por otro lado, las expectativas de inflación también juegan un rol clave en la evolución de los precios. Este fenómeno se acentúa en economías como la Argentina con episodios inflacionarios importantes en su historia, ubicándo se en el 2012 en torno al 30%.

El desempeño de las principales variables fiscales,muestra que el gasto público en Argentina ha aumentado desde 2003 en adelante, aún en términos reales (sin tener en cuenta la inflación). Cuando se comparan los gastos e ingreso s corrientes del Sector Público Consolidado se advierte que el Gobierno ha logrado un superávit corriente entre 2003 y 2011. Este comportamiento de las finanzas públicas está básica mente explicado por el crecimiento económico que ha tenido el país en todos estos años y por los ingresos tributarios crecientes. No obstante, la situación ha comenzado a cambiar a partir de 2012, la economía ha comenzado a mostrar signos de desaceleración lo que repercute negativamente en las cuentas del Sector Público.

Mirando el sector externo, se advierte que en Argentina han sido más los años con cuenta capital superavitaria, que derivó una acumulación de reservas internacionales. No obstante, a partir de 2011 el saldo negativo de la cuenta capital y casi nulo de la cuenta corriente implican una reversión del proceso de acumulación de reservas. Respecto a la política monetaria, ésta ha sido expansiva en la última década con una marca da aceleración desde 2010 en adelante.

Por otro lado, el nivel de desempleo ha disminuido en el período 2003-2012, tanto el sector industrial como el sector comercio han absorbido la mano de obra del país a partir del auge en los últimos años y la construcción fue un sector que impulsó el empleo hasta el año 2008.

La desigualdad de ingresos ha disminuido durante la última década, al igual que las tasas depobreza, de indigencia y de hogares con necesidades básicas insatisfechas. No obstante, algunos indicadores de salud no presentan importantes avances como los distributivos y de pobreza. En el caso de educación si bien la desigualdad educativa ha disminuido, existen nuevos desafíos: la segregación escolar entre escuelas públicas y privadas que en la última década ha aumentado considerablemente y también un deterioro generalizado de la calidad educativa.

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