ACOVI solicitó formar parte del Consejo Asesor del Banco de Vinos

ACOVI solicitó formar parte del Consejo Asesor del Banco de Vinos

Hoy venció el plazo para que las entidades que aún no lo hicieron se autopropongan para formar parte del Consejo Asesor del Banco de Vinos. 

Con la ley en vigencia, y con el precio del vino que se encuentra por debajo del valor de estabilización, a algunos sectores les urge que el Banco se ponga en funcionamiento. La medida, cabe recordar, apunta a ser una herramienta que dé previsibilidad a la industria local.

Desde la cartera económica aseguran que a principios de octubre ya debería estar definido el Consejo Asesor Ad Honorem que, de acuerdo con la ley, estará administrado por un Director Ejecutivo, designado por el ministro, y que deberá recaer en un funcionario de su cartera, o del organismo que en el futuro lo remplace.

El director será asesorado por el consejo que se conformará por tres representantes de la producción primaria, uno por cada oasis productivo de Mendoza (Este, Valle de Uco y Sur), un representante de las bodegas trasladistas, otro de la industria fraccionadora, y finalmente, uno por parte de las cooperativas vitivinícolas.

“El cargo de Director Ejecutivo será incompatible con el ejercicio de actividades privadas relacionadas con el vino y demás productos vitivinícolas, sean éstas productivas, industriales o comerciales”, se aclara en la norma.

Opiniones

Según explicó Nicolás Vicchi, subgerente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (ACOVI), “como establece la ley”, solicitaron la incorporación del organismo para formar parte del consejo, como representantes del sector cooperativo. “Hemos cumplido con la formalidad, y esperamos la respuesta oficial. Seguimos en comunicación con el Gobierno, al mismo tiempo estudiamos los despachos y aguardamos una recuperación en el precio del vino”, agregó.

Es que una de las principales razones por las que el sector aguarda por la conformación del Banco es porque éste terminaría con un antiguo problema del sector y que tiene que ver con el sobrestock vínico, o la falta de éste, que contribuye a disminuir el precio que se le paga al productor. En la actualidad el stock encontró un punto de equilibrio, pero la creación del Banco evitaría futuros sobresaltos.

“Los precios están por debajo de los costos de producción, y se requiere que aumenten antes de hacer frente a la próxima cosecha. Es cierto que hubo un incremento de los valores de mercado, debido a una caída en los despachos, tanto en el mercado interno como en las exportaciones, y a una baja cosecha respecto del año anterior, pero todavía no se alcanzan a cubrir los costos de producción. La elaboración un litro de vino tinto genérico demanda entre $ 20 y $ 21 por litro, pero se están pagando entre $ 15 y $ 16”, comentó Vicchi.

El referente del sector cooperativo señaló que la tendencia del precio es de crecimiento, pero la herramienta del Banco será muy importante a futuro y analizar su reglamentación será clave.

Eduardo Sancho, presidente ACOVI, se mostró de acuerdo con el proyecto aunque señaló que falta aclarar algo que no queda claro en el texto original y podría sumarse en la reglamentación: que el Banco de Vinos debe contribuir a la exportación de vinos.

En este sentido, opinó que puede resultar un aporte cuando el tipo de cambio resulta poco favorable para la exportación. Subrayó que la vitivinicultura es competitiva en el mercado internacional pero, en momentos como el actual, en el que el dólar oficial está muy bajo (y la brecha con el blue es muy alta), la cotización le resta competitividad.

En cambio, consideró que sólo serviría al mercado interno en las temporadas en que una helada afecte la producción o que, por otras razones, la cosecha sea muy baja. En esos momentos el stock “depositado” podrá servir para cubrir el faltante y así evitar recurrir a la importación de vino.

Por otra parte, Sancho resaltó que el mecanismo tiene que funcionar a la manera de una sintonía fina y que la primera herramienta a seguir aplicando es el acuerdo Mendoza-San Juan, que define el porcentaje de la producción de cada temporada que se destinará a mosto. Sobre este punto, planteó que el cálculo es muy sencillo y se debe aplicar el que resulte de esa cuenta. Este modo de retirar excedentes del mercado, resaltó , no le insume ningún tipo de inversión al Estado.

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