Charla técnica de Control de Lobesia botrana en Coop. Norte Mendocino

Charla técnica de Control de Lobesia botrana en Coop. Norte Mendocino

Organizada por el equipo técnico de la cooperativa, se realizó el jueves 1 de septiembre una charla técnica sobre Control de Lobesia botrana por parte del Ing. Guillermo Asin, del ISCAMEN.

Estos fueron los principales puntos desarrollados por el técnico:

  1. CICLO BIOLÓGICO

La polilla de la vid realiza en Mendoza cuatro generaciones, por la sumatoria de grados días y el fotoperíodo. La primera generación comienza en función de las temperatura, primero vuelan los machos y después las hembras (protandria). Copulan y solo ponen huevos en primordios de racimos de 5 cm de largo. Los huevos eclosionan a los 7-10 y las larvas pasan de 20-28 días antes de empupar. La segunda generación comienza en Noviembre-Diciembre, cuando la vid está en grano de arveja; la tercera generación a fines de enero principio, y la cuarta en marzo-abril.

  1. ALERTAS

Para la primera generación se indica la fecha del inicio del vuelo y la fecha tope de tratamiento. Se debe mantener el cultivo protegido desde los 5 cm de largo de primordio de racimo hasta la fecha tope. Después de esta fecha las larvas forman glomérulos, por lo que su control deja de ser eficiente.

Para la segunda generación también se emite alerta de inicio y final de tratamiento (fecha tope), período en el cual se debe mantener protegido el cultivo. Realizar aplicaciones después de la fecha tope es inútil, las larvas se encuentran dentro de las bayas y los insecticidas no llegan

  1. CONTROL

Se debe entender el control como una estrategia integrada por control biológico (20% de la población de polilla es controlada por enemigos naturales, siempre y cuando se cuiden), control químico, confusión sexual.

El control químico debe realizarse sobre la primera y segunda generación. Aplicar insecticidas más allá de diciembre acarrea problemas de residuos y la eficiencia de la aplicación es muy baja ya que las larvas se esconden en el interior de las bayas, los racimos ya están compactos, etc.

Para el control químico existe una amplia gama de posibilidades:

  • Productos de amplio espectro: piretroides, fosforados. Tienen el inconveniente de eliminar la fauna benéfica y en el caso de los piretroides inducir el daño de otras plagas como los ácaros.
  • Productos específicos: ovicidas, reguladores de crecimiento.
  • Biológico: Basillus Thunigensis.

Para la primera generación debe considerarse más que el poder residual de insecticida, el efecto de dilución del mismo por crecimiento de los racimos.

Para la primera aplicación puede pulverizarse hilera por medio, siempre y cuando el volumen de aplicación no baje los 500 l.

Para la segunda generación es conveniente utilizar un larvicida y es indispensable la utilización de un adhesivo y tensioactivo. El volumen de aplicación debe estar entre los 800-1000 l/ha. Tener especial cuidado con la posibilidad de residuos a cosecha. Intrepid no está recomendado ya que además de ser ovicida llegan residuos a cosecha. Posibles insecticidas: Rimon supra, Coragen, Volian.

Consideraciones generales a tener en cuenta para un control químico eficiente:

  • Fechas de Control
  • Calibración de Maquinaria
  • Condiciones Meteorológicas: el poder residual de los insecticidas disminuye con las precipitaciones
  • Compatibilidad de productos: el caldo bordelés es incompatible con cualquier insecticida.
  • Seleccionar insecticida adecuado: forma de acción, poder residual, período de carencia
  • Calidad del agua: los insecticidas funcionan con agua pH ligeramente ácidos.
  • Orden de Mezcla: para preparar el caldo de pulverización primero debe llenarse la máquina a la mitad, debe agregarse corrector de pH, completar la maquinada con agua, homogenizar, medir pH para corroborar que sea el adecuado, agregar el insecticida, homogenizar.
  • Se debe generar turbulencia para que el producto llegue a mojar bien granos, racimos, etc.

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