El Cooperativismo, la economía social y Manuel Belgrano

El Cooperativismo, la economía social y Manuel Belgrano

Por el Dr. Domingo Godoy

Este el año del General Manuel Belgrano por cumplirse, en junio, 250 años de su nacimiento y 200 de su muerte. Por ello, resulta propicio evocar algunas ideas suyas sobre economía social .

Es bueno recordar que el tratamiento que le damos a la economía, es integral. Como acción humana, originada y destinada a la persona, no puede escapar lo propio: lo antropológico; lo psicológico y afectivo; lo geo referencial; lo ambiental; etc. Pocas personas más adecuadas que Belgrano para referenciarlas al humanismo económico.

Las ideas las que promueven los actos, por lo tanto, la riqueza de su pensamiento integrativo cósmico se expresaba en sus acciones, profusa en virtudes vividas y valores aplicados. acciones del prócer dirigidas al respeto y crecimiento de la dignidad de los hombres, al desarrollo de las personas y comunidades. La idiosincrasia de Belgrano, es NATURALMENTE abarcativa del humanismo económico.

I. CIRCUNSTANCIAS QUE RODEARON LA VIDA DE BELGRANO.
En 1776, la corona española fundó el Virreinato Del Río de la Plata que ocupaba aproximadamente los actuales territorios de Argentina, Uruguay, Paraguay y parte de Chile. El eje de la economía se encontraba en los Bancos y se eligió Buenos Aires como salida …Por su ubicación estratégica, Buenos Aires se convirtió en la capital del nuevo virreinato. Evidentemente presentaba una relevancia espacial y poblacional.

Reconocemos en el quehacer de Manuel Belgrano, su inteligencia prospectiva porque faltaban: 60 años para el dictado de nuestra Constitución Nacional y el inicio del proceso inmigratorio; 50 años para la declaración de los “Pioneros de Rochdale” en Inglaterra (bases cooperativas), y 90 años para la Encíclica Rerum Novarum (de la “Cuestión Social” por las consecuencias del liberalismo). Era pleno tiempo mundial de revoluciones. Fue coetáneo de la Revolución Francesa, de la norteamericana; lector de Voltaire, Malthus, y Montesquieu; seguidor de Adam Smith (1723-1790) y traductor de Quesnay (1694-1774). Dominaba castellano, latín, inglés, francés e italiano.

Por relaciones de familia y educación se movió en ambientes de poder. Fue contemporáneo de relevantes hombres de nuestra Patria como San Martin, Güemes, Rosas, Rivadavia, Moreno, etc.; con los que compartió ideas o discrepó.

Él está inmerso e involucrado en un PROCESO FUNDACIONAL. Y así se mueve con prudencia, proactivamente, con libertad y patriotismo… Siempre en notables puestos de compromiso de los aspectos trascendentes argentinos. Participa activamente. No es un observador.

II. FORMACION Y EXPRESIONES DE SU PENSAMIENTO…
La formación que recibió, de tipo integral (espiritual, humanística en general, técnica, profesional y militar) concluyo en cuerpos legales, instrucciones, denuncias, sugerencias y publicaciones. Fue educado en la religión católica, en la cultura tradicional y titulado en el exclusivo Colegio San Carlos donde accedió a la Gramática latina, Filosofía, Teología, Ética y Moral.

Así, lo vemos cuando joven, pidiendo al Virrey, al Rey (en España) y al mismo Papa Pío VI, permisos de lecturas prohibidas. Era titular y portador de los saberes tradicionales. Estos explican, la ardiente preocupación por la Patria y por los demás, en una intensa activa vida pública de solo 25 a 30 años de duración. Finalizó su formación intelectual en España, de economía en Salamanca y en Valladolid como abogado.

Fue Secretario Perpetuo del Consulado; participó en la defensa y reconquista de Buenos Aires, integró la Junta de Mayo; encabezó la campaña al Paraguay; creó periódicos, escuelas en el NEA y N., la Academia de Náutica, la de Dibujo y de hilazas de lana. Fundó pueblos como Mandisoví, en Entre Ríos y Curuzú Cuatiá, en Corrientes y creó la Bandera Nacional, impulsó la independencia en Julio de 1816. Libró la frontera del asedio realista con el impulso del histórico éxodo jujeño y los dos triunfos más importantes de la Guerra de la Independencia en territorio patrio: Tucumán y Salta. La Asamblea Constituyente obsequió a Belgrano un sable con guarnición de oro y cuarenta mil pesos. Por eso escribía: “nada hay más despreciable para el hombre de bien, para el verdadero patriota que merece la confianza de sus conciudadanos en el manejo de los negocios públicos, que el dinero o las riquezas…; he creído de mi honor y de los deseos que me inflaman por la prosperidad de la patria, destinar los expresados cuarenta mil pesos para la dotación de cuatro escuelas públicas de primeras letras… Posteriormente cerró el acuerdo de Amistad y Límites entre Buenos Aires y Asunción. Con su mente brillante había interiorizado su saber con la economía. Podría haber ejercido exitosamente la profesión o el comercio en su propio beneficio, pero estuvo dedicado al bien común.

Su espíritu trascendente y servicial, le lleva a decir: “…se apoderaron de mí las ideas de libertad, igualdad, seguridad, propiedad, y sólo veía tiranos en los que se oponían a que el hombre, fuese donde fuese, no disfrutase de unos derechos que Dios y la naturaleza le habían concedido, …”

Un gesto recordado aún en todo el Norte, especialmente Tucumán, previo a la batalla en 1812, fue que encomendó su ejército a la protección de Nuestra Señora de la Merced, cuya fiesta era ese 24 de septiembre. La batalla se ganó y Belgrano no dudó que aquél día, sus ruegos fueron escuchados por eso en el parte de la batalla al gobierno escrito dos días después, dice: «La Patria puede gloriarse de la completa victoria que han tenido sus armas el día 24 del corriente, día de Nuestra Señora de las Mercedes bajo cuya protección nos pusimos.». A los pocos días, …, Belgrano colocó entre sus manos su bastón de mando, nombrándola Generala del Ejército patriota.

En 1794 vuelve a Buenos Aires y ocupó el cargo de Secretario Perpetuo del Consulado. En esta función escribe las MEMORIAS (UN CIERTO PLAN DE GOBIERNO), en las que por ejemplo, “En la de junio de 1796 se puede seguir el pensamiento económico del licenciado Belgrano…”

Si hubiera adherido en forma ciega al pensamiento de Smifh y de Quesnay, podría señalárselo como IDEOLOGO…pero su realismo y su formación “mataron” la ideología. “… admitió cierto grado de proteccionismo y sostuvo que el Estado tenía que contribuir para el mejor aprovechamiento de los recursos disponibles extendiendo, mejorando la educación pública y el entrenamiento de agricultores y artesanos. …

A pesar de su orientación fisiócrata, comenzó a tomar en cuenta la importancia de contar con industrias que transformaran los productos naturales, … para dar ocupación a la mano de obra existente y consideraba que las restricciones que el bien público trae al comercio no pueden llamarse dañosas. Que sólo puede ser libre el comercio que permite el interés general de la sociedad.” …. “el llamado de Belgrano a no someterse pasivamente a los dictados del mercado, la preocupación por crear trabajo y transformar la educación, …” Esto se llama sentido común.

Denostaba el egoísmo mercantilista porque “…el comerciante no conoce más patria, ni más rey, ni más religión que su interés propio; cuanto trabaja, sea bajo el aspecto que lo presente, no tiene otro objeto, ni otra mira …”

Rechazó los temas de razas y castas “…porque algunos para favorecer la economía y darle brazos, adoptó el horrendo comercio de negros y concedió privilegios a los que lo emprendiesen…” Defendió y rescató el federalismo.

Uno de los cuerpos doctrinarios y reguladores más importantes desarrollados por él, es el que involucra a “ los naturales de los pueblos de Misiones, que venía a restituirlos a sus derechos de libertad, propiedad y seguridad de que por tantas generaciones han estado privados…, no hallándose una sola familia que pueda decir: “estos son los bienes que he heredado de mis mayores” …”con que hasta ahora se ha tenido a los desgraciados naturales bajo el yugo del fierro, tratándolos peor que a las bestias de carga, …estableció este …”Reglamento para el Régimen Político y Administrativo y Reforma de los 30 Pueblos de las Misiones”. La importancia del mismo es tan grande que el mismo fue incorporado por Juan Bautista Alberdi en 1.853 como una de las bases de la Constitución Nacional. Mostrando lo más sobresaliente, establece el citado Reglamento podemos sintetizar las regulaciones … Respecto a los derechos humanos, libertades y economía: libera a los naturales, prohíbe los castigos corporales, entrega propiedad inmueble gratuitamente, fomenta la libertad de comercio, da indicaciones para el justo salario, elimina tributos (exenciones impositivas), custodia las unidades de pesas y medidas, da libertad de empleo, propende a la solidaridad y la seguridad. Respecto a lo geográfico: da indicaciones de ordenamiento territorial, ubicaciones del cabildo, los templos y cementerio. Respecto a lo institucional: promueve la creación de escuelas, crea un fondo para la educación, propone formas de representación cívica, da la seguridad con la Milicia Patriótica; regula la administración de Justicia. Tiene también una esmerada dedicación al respeto y cuidado ambiental. Es importantísima la medida que toma RESPETUOSAMENTE, con la unificación del idioma en la función pública.

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