
El informe de cosecha 2026 de Acovi comparó los costos de los sistemas manual, mecanizado y asistido, y detectó que la cosecha asistida volvió a posicionarse como la alternativa más eficiente.
La Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Acovi) presentó su nuevo Informe de cosecha 2026, un estudio técnico realizado por la Cooperativa de Provisión de Servicios Vitivinícolas y Enológicos (SVE), que analiza los costos de los distintos sistemas de recolección de uva utilizados en Mendoza y su impacto sobre la estructura productiva del sector.
Durante la presentación, el presidente de Acovi, Ingeniero Fabián Ruggeri, destacó que el sistema cooperativo volvió a consolidarse como una alternativa altamente elegida por productores vitivinícolas para elaboración, principalmente por la confianza en el modelo y las herramientas que brinda para sostener competitividad en un contexto de mayores costos.
“En nuestro sistema tenemos nuestra propia asistencia financiera para levantar cosecha y acarreo asegurada a nuestros socios”, explicó Ruggeri, quien remarcó que muchos productores encontraron en el cooperativismo una herramienta para sostener la actividad en un escenario económico complejo.

El informe determinó que la cosecha asistida volvió a posicionarse como la alternativa más eficiente en términos económicos frente a los sistemas tradicionales y mecanizados. Según los datos analizados, el costo por quintal en uva tinta común fue de $6.853 para cosecha asistida, frente a $7.432 en cosecha manual y $8.349 en cosecha mecánica.
Cooperativismo y valores económicos
La entidad también destacó que la economía de escala del cooperativismo permite acercar tecnologías y sistemas de cosecha a productores que, de manera individual, tendrían mayores dificultades para acceder a este tipo de herramientas.
Por su parte, el gerente de Acovi, Dr. Nicolás Vicchi, comentó en la exposición datos vinculados al impacto económico y social del sistema cooperativo vitivinícola. Entre ellos, destacó la generación de más de 10.000 puestos de trabajo, además de un movimiento económico asociado a $70.000 millones en salarios, $183.000 millones en consumo intermedio y $184.000 millones en valor agregado.

Vicchi también remarcó el aporte tributario del sector, que alcanza los $17.000 millones en impuestos nacionales y provinciales, y señaló la importancia del cooperativismo dentro de la economía regional vitivinícola.
También estuvieron presentes durante la presentación Jorge Barbero, vicepresidente de Acovi y representante de la Cooperativa Maipú, y Walter Guarise, integrante de la Comisión Revisora de Cuentas y representante de la Cooperativa El Libertador.

La cosecha asistida mostró ventajas operativas
El estudio de Acovi sostiene que la cosecha asistida permite mejorar tiempos operativos y reducir la necesidad de cuadrillas numerosas. En ese sentido, el documento señala que las mejoras en condiciones de trabajo, tiempos operativos y productividad permiten cubrir la misma superficie con menor cantidad de personal.
Además, el informe del SVE remarca que el sistema asistido logra mejoras relevantes frente a la cosecha manual, especialmente en variedades de menor rendimiento, donde el ahorro operativo adquiere mayor importancia. En Chardonnay, el sistema asistido alcanzó un costo de $8.192 por quintal, ubicándose también por debajo de la cosecha manual y mecanizada
La cosecha manual continúa siendo el sistema predominante en Mendoza
Pese al avance de nuevas tecnologías, la cosecha manual mantiene su predominio dentro de la vitivinicultura mendocina. El informe advierte que la cosecha manual continúa siendo el sistema predominante en la vitivinicultura local, aunque presenta elevada dependencia de mano de obra y mayores desafíos operativos.
Entre los componentes que más inciden en los costos aparecen las fichas de cosecha, las cargas laborales y el transporte. El relevamiento agrega que los salarios y logística explican gran parte de la variación interanual registrada durante la temporada 2026.
La mecanización se mantiene como una herramienta para fincas adaptadas
El trabajo también analizó el comportamiento de la cosecha mecanizada, que durante la vendimia 2025 representó el 21% del total cosechado. Según el documento, este sistema continúa siendo competitivo en explotaciones de mayor escala y viñedos preparados estructuralmente para ese modelo.
En ese contexto, el informe sostiene que la cosecha mecanizada presenta ventajas competitivas en viñedos de alto rendimiento y explotaciones con infraestructura adaptada. El análisis también señala que el costo de alquiler de maquinaria es el principal componente del sistema mecánico, tomando como referencia una máquina New Holland con despalilladora cuyo servicio es de U$D 700 por hectárea.
“La variación interanual de la cosecha mecánica está en 37% respecto al año pasado, fundamentalmente por el incremento del precio del dólar y el flete”, explicó Ruggeri.