Informe UNCuyo: En 2016 mantener un viñedo fue 60% más caro

Informe UNCuyo: En 2016 mantener un viñedo fue 60% más caro

Por María Soledad González – Diario Los Andes

Producir uvas en Mendoza es cada vez más caro. El año pasado los incrementos superaron ampliamente la inflación y estuvieron dados por mano de obra, agroquímicos e insumos. Mantener una hectárea de uvas básicas llegó a $ 40.820.

Así lo sostiene el reporte anual sobre costos vitícolas que lleva adelante Laura Alturria y Juan Solsona de la Universidad Nacional de Cuyo.

El año pasado el costo de realizar las actividades básicas (poda, desbrote, deshoje, levantar brotes, despampanar, raleo, cosecha, desmalezar, riego, curaciones y fertilizaciones) en un viñedo de uva básica se ubicaba en $ 40.820, sostener un viñedo de uvas varietales $ 54.065, uvas varietal premium $ 57.115 y varietales súper premium $ 75.336.

“El incremento de costos respecto de la temporada 2015 oscila entre un 40% para uvas básicas y hasta un 60% en los restantes niveles, explicado por la mayor cantidad de tareas realizadas, aumento del precio de insumos, servicios y tarifas”, señaló Laura Alturria autora del reporte de la Facultad del Ciencias Agrarias de la UNCuyo.

Según explicaron desde la universidad para calcular el costo total de producción de uvas, se incluye el costo de las actividades de apoyo: para esto se trabaja con una empresa modelo de 50 hectáreas de viñedos y con una composición del capital usado en promedio $ 242.000 por hectárea (sin considerar el terreno).

Se incluyen los costos de mantenimiento del capital fundiario y de explotación del orden del 3% de su valor total. En servicios e impuestos se considera el pago del derecho de riego e impuestos provinciales en forma mínima. En costos de dirección y control de producción se ha considerado el pago de un encargado de finca y servicios de asesoramiento técnico.

En administración general se incluyen los costos de telefonía y movilidad del propietario más los costos de mantenimiento de una cuenta bancaria y papelería. Se incorpora al cálculo, la amortización del capital correspondiente, y no se incorpora el concepto del costo de oportunidad del capital.

En las uvas básicas la mano de obra se lleva el 55% de los costos, mientras que en la uva varietal superior implica el 59% de los costos.

Para cultivar uvas básicas se necesita invertir en promedio unos $ 11.685 por hectárea en agroquímicos, maquinaria se lleva $ 4.235, mano de obra ocupa el $ 22.571 e insumos $ 2.329.

El reporte de la UNCuyo estima la rentabilidad para cada tipo de uva, tomando en cuenta los precios pagados por la uva en la cosecha 2016. En este sentido, para las uvas básicas, el margen bruto es del 4%, en tanto para los varietales del 12%, para la alta gama del 10% y en el varietal top del 6%.

Pero si se calcula el indicador de rentabilidad que se expresa en el porcentaje sobre el capital invertido y se calcula como una relación entre el “resultado del ciclo productivo dividido el capital”, se observa que la rentabilidad en la producción de uvas destinadas a vinos básicos es nula a negativa al considerar el resultado operativo.

Para Alturria, existen causas estructurales de costos que son relevantes para que la rentabilidad se baja o nula. Allí destaca “la falta de escala, escasa asociatividad, presencia de accidentes climáticos y fallas en cuarteles”. Como puntos críticos estructurales destaca “que las inversiones datan de 15 a 20 años atrás”.

El informe señala que desde el 2000 se ha producido un sostenido incremento de costos de producción en donde las actividades manuales representan entre el 50% a 70% de los mismos.

“El ritmo de incremento de precios de las uvas ha sido inferior al de los costos, abriendo una brecha que actualmente compromete la sostenibilidad del productor debido a la disminución de margen bruto y de rentabilidad. Esta brecha ha contribuido a la pérdida de competitividad del sector vitivinícola argentina reflejado en la pérdida de exportaciones actual”, dice le informe.

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