Llegó el momento de la vitivinicultura

Llegó el momento de la vitivinicultura

Por Carlos Iannizzotto, Presidente de CONINAGRO y dirigente de ACOVI y FECOVITA.

Dejamos en el pasado la mala cosecha del 2016. En 2017, debemos enfocarnos en mejorar, vinculando al productor con la parte industrial e incorporando tecnologías que brinden un potencial mayor a la vitivinicultura. Además, necesitamos incluir a la juventud y promover su participación en el desarrollo agroindustrial del país.

El sector vitivinícola espera mejoras a partir de los volúmenes pronosticados para este año. Nos hemos enfocado en mejorar la producción, la tecnología en bodegas y la recepción de uva para tener una mejor vendimia. Se ha tonificado el precio para el productor y ya comenzamos con las variedades más tempranas como chardonnay o tempranillo, con buen grado y muy buena calidad.

Sin embargo, aún la vendimia es escasa. Será una buena cosecha en términos enológicos, pero existen mermas en ciertas variedades tintas. En término cuantitativos, creemos que será escasa en quintales generales. Esto significa que alcanzará para abastecer el mercado.

Lamentablemente el mercado interno no reacciona. Los costos y las tarifas aumentan y afectan día a día al pequeño y mediano productor. Por otro lado, el sector externo está complicado. El atraso cambiario no va conforme a la inflación y esa realidad está dificultando la situación del sector.

No vamos a hablar de devaluación. Hubo re-integros pero no son suficientes. Tenemos que bajar los aranceles y necesitamos políticas que favorezcan la integración y los créditos con un plazo mayor a los siete años. Además, conseguir una baja tasa para inversión de capitales, mejorando nuestra tecnología. Si no, no tendremos futuro.

Por otro lado, estamos trabajando en incrementar el valor agregado, incorporando los paquetes tecnológicos que nuestro campo y la vitivinicultura necesita para ganar competitividad. En este sentido, ya incorporamos desde FECOVITA tecnología para los servicios de recepción de uvas como también en el servicio de laboratorio.

El sector cooperativo vitivinícola capitaliza el mejor servicio de calidad para todos sus productores. Trabajamos fuertemente en contribuir, desde nuestro lugar, a la integración en defensa de los productores y la economía social, para que haya más argentinos que produzcan y mejoren las condiciones para todos nuestros productores y sus familias.

Junto al cooperativismo, queremos desarrollar además un proyecto agroindustrial para dar mayor valor agregado a nuestros productores y tener una mayor rentabilidad. La innovación, la tecnología son grandes objetivos. Para eso, hay que entender que hoy el agro no es tan solo alimentos, también es industria textil, es industria farmacéutica, es industria energética, etc. El potencial del agro, con la vitivinicultura incluida, es fundamental para el desarrollo de la economía argentina.

Para lograr todo esto, necesitamos a nuestros jóvenes. Ellos son nuestro futuro y la clave para lograr estas transformaciones. Debemos involucrarlos, convocarlos, entusiasmarlos, invitarlos a ser parte del cambio. Queremos incluirlos en el desarrollo agroindustrial del país.

Es por eso que estamos trabajando en programas que incluyen leyes y financiamientos para que los jóvenes puedan presentar y desarrollar proyectos propios de inversión. El objetivo a seguir es que puedan ingresar a la explotación agrícola de sus padres, a través vías de financiación como el Fondo de la  Transformación y Crecimiento o créditos del Banco Nación, entre muchos más.

Por último, estamos trabajando en consenso con el gobierno y legisladores mendocinos y nacionales en un proyecto de ley para lograr un seguro agrícola y, así, generar los cambios estructurales que tanta falta le hacen al sector para crecer y demostrar todo lo que es capaz. El seguro agrícola es una necesidad imperiosa.

Tenemos la oportunidad de dejar atrás errores y mejorar nuestro rendimiento y competitividad a nivel nacional e internacional. Es el momento para que el sector tome vuelo, para que mejoren nuestras producciones y, así, mejore nuestra economía regional. Llegó el momento de ocuparse de la vitivinicultura.

DESTACADAS